El hombre de épocas pasadas podía darse el lujo de abandonar los desechos en el ambiente porque se trataban de objetos fabricados con materiales que se descomponían en poco tiempo. Hoy en día es otra historia, la tecnología produce materiales que aunque son más ligeros y prácticos son casi imposibles de descomponer.
Por ello es urgente que seamos conscientes de la cantidad de basura que producimos diariamente, este es el primer paso para darle una mano al planeta que nos alberga y que será la herencia de nuestras futuras generaciones. ¿La meta? Ser abanderados de la cultura del reciclaje, ser consumidores responsables y enseñarles a nuestros hijos a serlo. Volver a la filosofía de antaño donde las cosas se usaban al máximo y se les buscaba toda clase de utilidad antes de que terminaran en la basura.
| La magia no la desaparece |
Para empezar, necesitamos saber cuánto tiempo estará nuestra basura contaminando este hermoso planeta. Aquí está una lista para que toda la familia tenga idea a la hora de comprar:
Los desechos orgánicos: demoran de tres semanas a cuatro meses en desaparecer.
La ropa de algodón o lino: como son fibras naturales, de uno a cinco meses.
Las medias de lana: demoran un año.
Los zapatos de cuero: de tres a cinco años.
El papel: es uno de los materiales que se recicla más fácil y que se puede reutilizar largamente, reduciendo el corte de 17 árboles por cada tonelada de papel producido, además también disminuye el consumo de energía. El papel desaparece en un periodo de tres semanas a dos meses; pero si es un periódico, el tiempo aumenta entre cuatro meses y un año.
Un chicle: demora cinco años en desaparecer de la Tierra.
El celofán: de uno a dos años.
La madera: es un material que tiene características únicas e insustituibles, es elástica, resistente e higiénica. Tiene numerosos usos y su ciclo vital no termina cuando ya no la empleamos; por eso es tan importante en el universo del reciclaje. Sin embargo, si la botamos indiscriminadamente, puede durar de 12 a 15 años en eliminarse, si está pintada. Y de dos a tres años, sin pintar.
El bambú: de uno a tres años.
Los envases de lata: la mayoría tienen hierro en la película que recubre el interior y que garantiza la conservación del alimento o de la bebida que contiene. Ésta se retira antes de fundirse y volverse a utilizar. Si se bota a la basura estará allí entre 10 y 100 años.
Los envases de aluminio: se reciclan directamente y su recuperación es muy ventajosa porque permite ahorrar el 95% de energía; es decir que para hacer una nueva lata con material reciclado sólo se necesita el 5% de la energía que se usaría con una lata recién hecha. Si quieres que estos elementos dejen de ensuciar nuestro planeta debes esperar entre 350 y 400 años.
El acero: demora 10 años para comenzar a oxidarse y sólo si está expuesto al agua.
El plástico: si se recicla correctamente se puede convertir en material y cosas muy útiles como fibras para decoración, herramientas para la industria, materia prima para impresos y hasta en energía y electricidad. La naturaleza demora entre 100 y 1.000 años en eliminarlos; por esa razón debemos –como primera medida– regresar a la bolsa del mercado que se lleva siempre a la hora de hacer las compras, tal y como lo hacían las señoras y nuestras abuelas hace un tiempo.
El vidrio: es el material que más vida tiene entre los reciclables, en promedio regresa al mercado unas siete veces, debido a que es fácil de reutilizar; una vez limpio de cuerpos extraños, se puede aprovechar para un producto con las características similares del original. Sin embargo, desaparecerlo no es nada simple para el planeta, aunque sea difícil de creer a éste le toma 4.000 años convertir el vidrio en polvo. Así que es mejor que –en cuanto nos sea posible– le busquemos utilidad a nuestras objetos de vidrio por siempre, antes que pensar en botarlos a la basura.
| Reciclar... Una buena inversión |
Después de conocer cuánto demoran nuestros desechos en desaparecer, no será imposible considerar la posibilidad de introducir la rutina de reciclar todo en nuestra casa. Hacerlo no es complicado, además de los múltiples beneficios que esto proporciona:
- Mejora el aspecto de nuestra ciudad porque los recicladores, las personas que se dedican a este oficio, tendrán que revolver menos nuestras basuras para encontrar lo que les sirve para su sustento.
- Representa ahorro de energía para las empresas del país, porque obtienen materia prima de excelente calidad y a menos costo.
- Reduce las basuras, lo que aumenta la vida útil de los rellenos sanitarios.
- Evita la contaminación producida por los desechos que no se descomponen o que tardan tiempo en hacerlo.
- Nos ahorra dinero, porque usaremos las cosas por más tiempo o les buscaremos nueva utilidad.
- Colaboramos en mejorar las condiciones de trabajo de cientos de personas que viven de recolectar y reciclar basura; en la actualidad sólo en Bogotá hay cerca de 250.000 recicladores.
- Los beneficios para el medio ambiente son muy grandes, por lo expuesto anteriormente y porque será mucho menos la cantidad de basura que se deposite y desperdicie en los botaderos para siempre.